Growth hacking: qué es y cómo aplicarlo paso a paso

Si te preguntas qué es growth hacking, no te preocupes, no eres el único. Este es todavía un término bastante desconocido entre la comunidad de emprendedores, si bien es cierto que se está expandiendo como la pólvora. De hecho, el growth hacking es, hoy en día, una de las disciplinas más populares del mundo del marketing digital, ya que tiene la habilidad de lograr que las empresas crezcan de forma notable sin apenas inversión. Negocios como Facebook o AirBnb han apostado por esta técnica y, básicamente, están ganando la carrera gracias a ello.

¿Preparado para descubrir qué es el growth hacking y por qué tienes que implantarlo en tu negocio?

Qué es el growth hacking

Ante la inmensa competencia del mercado, cada vez se hace más necesario adoptar nuevas estrategias para colocar a nuestra marca en el ojo del huracán. Muchas pequeñas empresas carecen de los recursos necesarios para realizar costosas campañas de marketing, por lo que han de buscar nuevas formas para hacer crecer su negocio sin tener que desembolsar un gran presupuesto. Es en este punto donde entra en acción la figura del growth hacker.

Si eres de los que aún no conoce lo qué es growth hacking, es muy probable que en este mismo minuto estés perdiendo usuarios potenciales y posibles ventas. Para solucionar este problema, a lo largo de los próximos minutos vamos a descubrir en qué consiste esta nueva profesión, cómo puede ser de gran ayuda para tu marca y de qué forma podemos aplicarla.

Cuál es su finalidad

El growth hacking es una disciplina que busca hacer crecer una empresa con la menor cantidad posible de recursos. Es decir, el objetivo es que incrementemos notablemente el volumen de usuarios, ingresos o impactos de nuestra marca con el mínimo gasto y esfuerzo posible.

El propio nombre de esta disciplina ya nos daba algunas pistas sobre su objetivo, pues growth significa crecimiento mientras que la palabra hacking (hackear) implica la habilidad de programar soluciones innovadoras y creativas.

Qué cualidades debe tener un growth hacker

Un growth hacker es un especialista en el crecimiento de las empresas. Se dedica a analizar los productos, redefinir sus características para que puedan generar crecimiento y, finalmente, distribuirlos con acciones y en canales que consigan un alto número de leads a cambio de poco presupuesto.

Este profesional marketero tiene que contar con algunas cualidades muy concretas:

  • Capacidad de análisis: es muy importante que un growth hacker tenga un perfil analítico para que pueda saber cuándo una técnica está funcionando y cuándo debe probar nuevas estrategias. Para ello, tiene que analizar las acciones que se están implementando; calcular el valor de cada una de estas actividades; saber comprender las métricas; poder analizar a cuántos usuarios impacta cada acción; establecer un target clave; y buscar constantemente nuevas formas de éxito que funcionen. El growth hacker, además de conocer qué acciones están funcionando mejor, debe también entender el “por qué”. De esta forma, tendrá la capacidad de potenciar las fortalezas clave de la marca.
  • Creatividad: un growth hacker ha de tener un perfil creativo para idear soluciones que destaquen a la marca frente a la inmensa competencia. Constantemente, ha de buscar fórmulas innovadoras con las que hacer crecer la empresa.
  • Conocimientos multidisciplinares: para tomar las decisiones más inteligentes, es imprescindible tener una amplia gama de conocimientos. Por esta razón, el growth hacker debe saber de todo un poco. Además, debe ampliar constantemente sus límites para encontrar nuevas técnicas que obtengan mejores resultados.
  • Agilidad: el growth hacker debe de ser muy rápido probando y midiendo técnicas. Tiene que analizar bien las métricas para, rápidamente, saltar a otra nueva estrategia en caso de que sea necesario. Todo ello sin perder ni un poco de agilidad ni tiempo en tareas innecesarias.

¿Es necesaria una formación específica?

Curiosamente, el perfil del growth hacker aún no se ha expandido demasiado por España, pero no nos cabe duda de que este empleo, en poco tiempo, será tremendamente demandado en todo el país. Es más, en Estados Unidos ya es una de las profesiones más solicitadas en las empresas digitales.

Como hemos visto, el growth hacker es un profesional que se encuentra en búsqueda constante de nuevas técnicas que permitan multiplicar el tráfico de una web o e-commerce, los leads y las conversiones. Ahora bien, ¿es necesario estudiar growth hacking?

El growth hacker es una persona multidisciplinar que sabe de diseño, ventas, programación, creatividad y análisis de datos. Es decir, es un profesional todoterreno que probablemente haya iniciado su trayectoria laboral a través de la formación en marketing (o comunicación) y haya escalado profesionalmente hasta tocar y dominar todas las áreas posibles. Es decir, es un profesional que no ha estudiado necesariamente ningún título que responda a la disciplina de growth hacking, pues esta es aún una profesión emergente.

Sin embargo, ya podemos encontrar en el mercado algunos másteres y talleres que responden a la necesidad de potenciar la figura del growth hacker, pues muchas empresas comienzan a demandar este perfil profesional en sus filas.  

Cómo aplicar el growth hacking y sus técnicas

Llegados a este punto, vamos a descubrir qué tenemos que hacer para poder aplicar correctamente una estrategia de growth hacking en nuestra empresa:

Analiza el mercado

Debemos recopilar datos y analizarlos para definir el comportamiento de los consumidores potenciales. En este punto, el growth hacker debe aplicar el embudo de conversión, que consiste en analizar el proceso de un usuario desde que conoce nuestro producto hasta que lo adquiere.

Define tus objetivos

Aunque nuestro objetivo final es aumentar nuestra empresa, debemos establecer algunas metas a corto plazo, como puede ser aumentar el número de ventas semanales, incrementar el número de e-mails que enviamos o aumentar el número de suscripciones que realizamos al mes.

Sé creativo

La creatividad es un factor fundamental en esta disciplina. Por tanto, para elaborar un buen plan de growth marketing, debemos encontrar soluciones innovadoras. Por ejemplo, podemos promocionarnos económicamente publicando un “give away” (concurso o sorteo) en nuestras redes sociales. De esta forma, los usuarios compartirán nuestro contenido sin nuestra mediación.

Rodéate de buenos partners 

La mejor forma de que nuestra empresa crezca rápidamente es integrando nuestro producto con aplicaciones o webs cuya necesidad podamos solventar. De esta forma, ambas empresas se retroalimentarán y crecerán a la par.

Ofrece un buen producto

Si bien es cierto que un growth hacker puede hacer maravillas, también lo es que debemos contar con un buen producto que pueda responder a las necesidades del consumidor.

Ten la mente abierta

Finalmente, tenemos que decir que el mejor camino para aplicar las estrategias de growth hacking es a través de una mente abierta a cambios y nuevas formas de trabajo. Si tu empresa aún es un poco renuente al mundo digital, es hora de que cambies de chip y recibas con los brazos abiertos a las tendencias del marketing.

Existen algunas técnicas muy populares entre las empresas que forman parte del growth hacking, como lo son las siguientes:

Modelo freemium

Si eres usuario de Spotify, entonces ya conoces este modelo de marketing. Con el modelo freemium, un usuario puede disfrutar de un servicio de forma gratuita siempre que quiera, pero con limitaciones. Si decide que quiere hacer uso de todas las funcionalidades del servicio, entonces tendrá que hacer un pago o suscribirse.

Este modelo es cada vez más habitual y muy probablemente hayas visto que lo usan muchas startups y aplicaciones. Lo cierto es que es una estrategia muy recomendable si queremos lanzar un nuevo producto al mercado y necesitamos que la gente lo conozca.

Invitaciones exclusivas

También existe la posibilidad de ofertar nuestro producto de forma exclusiva a través de invitaciones. El procedimiento de esta estrategia es el siguiente: creas un producto y se lo ofreces a un número determinado de betatesters, quienes a su vez podrán invitar a un número limitado de amigos para que lo prueben.

Si no recibes ninguna invitación, tendrás que solicitar una o pedirle a alguien que esté usando el producto que te invite a la comunidad. De esta forma, se va creando una cadena de exclusividad que hace que el producto genere mayor interés entre el público.

Gamificación

Esta estrategia de growth hacking también se ha ido haciendo cada vez más popular. Consiste en realizar pequeños juegos o dinámicas a raíz de los cuales el usuario tiene que realizar ciertas acciones. Por ejemplo, Dropbox siempre ha sabido utilizar muy bien esta técnica pidiéndole al usuario que realice algunas acciones a cambio de almacenamiento gratuito.

Lanza un producto igual o similar

Una vez que ya hemos diseñado un producto nuevo, es hora de venderlo. Sin embargo, cada mercado tiene unas características distintas, por lo que no es posible llegar a todo nuestro target con los mismos mensajes. Con esta estrategia, vamos a vender el mismo producto, pero de forma personalizada para cada mercado. De esta manera, nuestros clientes se sentirán más cercanos a nuestros productos.

Realiza pruebas en tu campaña de e-mail marketing

Otra de las estrategias de growth hacking que te recomendamos es la realización de tests en tus campañas de email marketing. Envíales a tus clientes dos formatos de e-mail distintos para saber cuál genera más conversión de leads. Cuantos más tests hagamos, más rápido aprenderemos.

Una vez sabemos qué queremos hacer, es hora de utilizar algunas de las herramientas de growth hacking:

  • Kingsumo: este plugin de wordpress nos muestra cuál es el mejor título que podemos tener en nuestra web para mejorar las visitas.
  • Mailchimp: con esta herramienta, podremos potenciar nuestras campañas de email marketing. Además, cuenta con una interesante extensión denominada Wavelenght, gracias a la cual podremos encontrar las newsletters de audiencias parecidas a la nuestra.
  • Vero: gracias a Vero, podremos detectar el proceso de compra o de suscripción de los usuarios y saber qué productos les interesan. Así, podremos enviarles correos electrónicos promocionales que estén personalizados.
  • Google Analytics: obviamente, no podía faltar en esta lista el gran gigante de la medición de datos. Con esta herramienta, podremos analizar de forma exhaustiva nuestra web: el tráfico, las conversiones y el margen de beneficios en periodos determinados.
  • ClickToTweet: con esta extensión, podremos insertar un código dentro de nuestra web con el objetivo de que los usuarios puedan twittear aquel contenido que decidamos.
  • Quicksprout: esta herramienta hace un análisis rápido de nuestra web y nos da consejos para que podamos optimizarla en función del SEO.
  • Typeform: gracias a Typeform, podremos hacer uso de la gamificación al crear cuestionarios y formularios de toda clase con diseños muy originales.

Si bien es cierto que existen muchas herramientas para mejorar las ventas de nuestra empresa, no nos servirán de mucho si no contamos con los conocimientos suficientes para utilizarlas. Por eso es recomendable dejar este trabajo en manos de profesionales.

Ventajas de aplicar el growth hacking

Como hemos visto a lo largo de este artículo, el growth hacking conlleva ciertas ventajas para las empresas. A continuación, vamos a resumir algunas de las principales:

  • Es muy barato, lo que nos permite tener un gran impacto con un bajo presupuesto.
  • Un presupuesto bajo implica un riesgo mínimo. Es decir, si vemos que una técnica no ha dado los frutos deseados, podemos pasar rápidamente a otra sin haber perdido mucha inversión. De la misma forma, podremos encontrar estrategias muy rentables con poco presupuesto.
  • Sus acciones se miden y analizan de forma constante. Este factor nos dará la oportunidad de hacer un cambio de estrategia (prácticamente a tiempo real) si la que hemos implementado no funciona como debería.
  • Se conoce al consumidor profundamente. El growth hacker se encuentra continuamente analizando y midiendo datos, por lo que sus conocimientos acerca del usuario y comprador aumentan de forma constante. Con esta información, podremos decidir de forma más acertada sobre las acciones que hemos de llevar a cabo para mejorar nuestras ventas.

Ahora que sabemos qué es growth hacking, es hora de aplicarlo en nuestra empresa. Como vemos, ya no es necesario que gastemos grandes cantidades de dinero en formatos publicitarios que no sabemos si van a funcionar. En vez de eso, debemos introducir en nuestra plantilla a un buen growth hacker que nos haga conseguir más con menos. Lo más recomendable es que te adelantes a tus competidores y empieces a aplicar esta nueva tendencia del marketing digital. ¿Preparado para adelantarles?